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CONTRAINDICACIONES DEL CBD

Como bien sabes, el CBD es conocido por sus múltiples propiedades analgésicas, ansiolíticas, antiinflamatorias, anticonvulsivas… La lista es interminable! Es una potente alternativa natural a los opiáceos que además no es tóxica ni adictiva y totalmente segura para nuestro organismo. Aún así, las contraindicaciones del CBD existen y es importante que las conozcas, sobre todo si estás tomando ciertos medicamentos. Sigue leyendo para conocer cuáles son y por qué deberías tenerlo en cuenta.

¿Es el aceite de CBD un producto seguro?

En primer lugar, no te alarmes. El CBD es de los componentes más seguros que existen. Está revolucionando el modo en que cuidamos de nuestra salud, de forma natural y respetando el medio ambiente.


Por eso, para muchos se ha convertido en una increíble alternativa a ciertos medicamentos que provocan efectos secundarios muy perjudiciales para nuestro organismo. De hecho, tras un análisis exhaustivo, La Organización Mundial de la Salud concluyó que el CBD tiene un muy buen perfil de seguridad.


Si en algún caso existen efectos adversos, suele deberse a que la persona que lo consume está siguiendo un tratamiento médico. En ese caso, el CBD puede interactuar con dicha medicación.

¿Por qué existen contraindicaciones del CBD?

Si estás siguiendo un tratamiento con opiáceos, deberías tener en cuenta si el CBD puede interactuar con el medicamento en cuestión y causarte efectos no deseados. ¿Y por qué sucede esto?


Cuando consumimos medicamentos, nuestro hígado se encarga de realizar el proceso del “primer paso”. Es decir, que metaboliza los fármacos antes de que las sustancias se distribuyan por todo nuestro cuerpo. Para conseguirlo, utiliza unas enzimas que descomponen los medicamentos en pequeños compuestos básicos llamados metabolitos. Seguidamente, el sistema circulatorio los distribuye por todo nuestro organismo.

Pues bien, cuando consumimos CBD, el procedimiento es completamente igual. Por ese motivo, cuando consumimos cierta tipología de medicamentos juntamente con CBD, si ambos son metabolizados por las mismas enzimas, se producen interacciones que pueden causar que el CBD altere dicho proceso y acapare toda la atención del hígado.

CBD y medicamentos

Si tomas CBD con otros medicamentos, debes tener en cuenta que según el fármaco que estés  tomando, podrías experimentar ciertos efectos adversos. Lo importante en estos casos es que entiendas porqué sucede, consultes con tu médico y éste te guíe para regular la dosificación.


El CBD (o Cannabidiol) puede interactuar de tres formas distintas con las enzimas CYP450 y producir diferentes interacciones farmacológicas, según si reduce el metabolismo, lo potencia o bien trabaja en sinergia con dichos fármacos:

Efecto inhibidor del CBD

Si el efecto del CBD es la inhibición, significa que ralentiza la acción de la enzima. Es decir, que al ser la enzima responsable de metabolizar un medicamento, en presencia de CBD lo descompone más lentamente.


¿Y qué provoca? Que la concentración del medicamento en nuestro organismo sea mayor. Esto puede ocasionar que aumente la toxicidad y los efectos adversos del medicamento en cuestión. Un buen ejemplo serían los antivirales, los antifúngicos y los antibióticos.

¿Qué podemos hacer al respecto?

En estos casos, podemos utilizar dosis más bajas de medicamento, lo cual puede ser muy positivo para nuestro organismo. Reduciremos efectos secundarios y aumentará nuestra calidad de vida.

Efecto inductor del CBD:

Si por el contrario, el efecto del CBD es la inducción, éste potencia la acción de descomposición del medicamento por parte de la enzima. Por tanto, el medicamento se metaboliza más rápidamente y disminuye la cantidad del fármaco. En otras palabras, habrá menos cantidad de fármaco que la esperada y sus efectos disminuirán, así que puede que no obtengamos los efectos deseados. Esto puede ocurrir, por ejemplo, con ciertos anticonceptivos hormonales. En este caso, el CBD puede impedir que un tipo de estrógeno llamado Estradiol realice su función, ya que se une a los mismos receptores que él.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Si el medicamento que estamos tomando interacciona de esta manera con el CBD, lo mejor es consultar con nuestro médico para que reajuste la dosis o bien optemos por un fármaco que no se vea afectado por el CBD. Además, podemos optar por consumir CBD por la vía sublingual o la vía inhalada, ya que de esta forma evitaremos en gran medida esta interacción en el hígado.

Efecto sinérgico del CBD

Con los opioides (analgésicos para reducir el dolor), el CBD puede causar un efecto sinérgico. Es decir, que actúa conjuntamente con el fármaco para conseguir mayores efectos que si éstos se tomasen solos.


Al potenciar los efectos de dichos medicamentos, podríamos reducir su dosis gracias al consumo de CBD. Esto puede ser muy positivo, porque significa reducir los efectos secundarios de los opioides como las náuseas, vómitos, estreñimiento y daño hepático, además de reducir su abuso y adicción, que pueden provocar la muerte. Esta sinergia con CBD puede observarse con opioides como la morfina o la metadona.

Lista de medicamentos que pueden interactuar con el CBD

Lo primero que debes hacer antes de combinar cualquier tratamiento farmacológico con CBD, es consultar con tu médico. De todas formas, aquí te facilitamos una lista de tipología de fármacos y medicamentos que pueden interactuar con el CBD, basada en los estudios realizados por el Departamento de Medicina de la Universidad de Indiana:

Esteroides y corticosteroides:  Como Hidrocortisona, Cortisona, Prednisona, Triamcinolona y Dexametasona.

Inhibidores de la HMG CoA reductasa (estatinas): Como Atorvastatina, Fluvastatina, Lovastatina, Pravastatina, Pitavastatina, Simvastatina y Rosuvastatina

Bloqueadores de los canales de calcio: Como Amlodipino, Diltiazem, Felodipino, Isradipino, Nicardipino, Nifedipino, Nisoldipino y Verapamilo.

Antihistamínicos: Como Bromfeniramina, Cetirizina, Clorfeniramina, Clemastina, Difenhidramina, Fexofenadina y Loratadina.

Procinética (medicamentos para la motilidad o desplazamiento): Como Domperidona, Metoclopromida, Levosulpirida, Renzaprida y Prucloprida.

Antivirales del VIH: Como Abacavir, Didanosina, Emtricitabina, Lamivudina, Estavudina, Tenofovir Alafenamida, Disoproxil fumarato y Zidovudina.

Moduladores inmunes: Inmunoglobulinas, agentes inmunosupresores e inmunoestimulantes. Como por ejemplo vacunas bacterianas y virales.

Las benzodiacepinas: Alprazolam, Clobazam, Clonazepam, Clorazepate, Clordiazepóxido, Diazepam, Estazolam y Lorazepam.

Antiarrítmicos: Amiodarona, Flecainida, Procainamida, Propafenona, Quinidina y Tocainida.

Antibióticos: Amoxicilina, Doxiciclina, Cefalexina, Ciprofloxacina, Clindamicina, Metronidazol, Azitromicina, Sulfametoxazol-trimetoprim, Amoxicilina-clavulánico y
Levofloxacino.

Anestésicos: Como los barbitúricos, Amobarbital, Metohexital, Tiamilal, Etomidato, Ketamina y Propofol.

Los antipsicóticos: Aripiprazol, Asenapina, Cariprazina, Clozapina, Lurasidona, Olanzapina, Quetiapina, Risperidona y Ziprasidona.

Antidepresivos: Citalopram, Escitalopram, Fluoxetina, Fluvoxamina, Paroxetina, Sertralina, Vortioxetina y Vilazodona.

Anticonvulsivos: Acetazolamida, Carbamazepina, Clobazam, Clonazepam, Etosuximida, Fosfenitoína, Gabapentina, Lacosamida, Lamotrigina, Levetiracetam, Metsuximida, Nitrazepam, Oxcarbazepina, Paraldehído, Fenobarbital, Fenobarbital, Zamidatoína, Primibamatoina, Zamidatoína.

Bloqueadores beta: Acebutolol, Atenolol, Betaxolol, Betaxolol, Bisoprolol Fumarato, Carvedilol, Esmolol, Labetalol, Metoprolol, Nadolol, Nebivolol, Penbutolol, Propranolol, Sotalol y Timolol.

Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Omeprazol, Lansoprazol, Pantoprazol, Rabeprazol, Esomeprazol y Dexlansoprazol

Fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE): Aspirina, Celecoxib, Diclofenac, Diflunisal, Etodolac, Ibuprofeno, Indometacina, Ketoprofeno, Ketorolaco, Nabumetona, Naproxeno, Oxaprozina, Piroxicam, Salsalato, Sulindac y Tolmetina.

Bloqueadores de la angiotensión II: Azilsartan, Candesartan, Eprosartan, Irbesartan, Losartan, Olmesartan, Telmisartan y Valsartan.

Agentes hipoglucemiantes orales: Sulfonilureas, Meglitinidas, Biguanidas, Tiazolidindionas, inhibidores de α-glucosidasa, inhibidores de DPP-4, inhibidores de SGLT2 y Cycloset.

Sulfonilureas: Glynase, Micronase, Amaryl, Diabinase, Glucotrol, Tolinase y Tolbutamide.

Efectos adversos vs efectos secundarios del CBD

Ahora que ya conoces por qué pueden producirse efectos adversos debido a ciertas interacciones entre el CBD y algunos fármacos, no debes confundirlo con los posibles efectos secundarios del CBD.


En resumen, si el CBD está contraindicado, significa que no se recomienda su consumo conjuntamente con ciertos medicamentos, ya que podría provocar efectos no deseados.

En cambio, los efectos secundarios del CBD son aquellos efectos no deseados que puede acarrear la ingesta de CBD, la mayoría de los cuales son leves y poco frecuentes.Los efectos secundarios más comunes suelen ser la somnolencia, la disminución del apetito, los vómitos y la diarrea.

Sea como sea, te recomendamos dos cosas: la primera es que si estás tomando medicamentos, consultes con tu médico antes de tomar CBD. La segunda, es que si inicias un tratamiento con aceite de CBD y sientes algún tipo de efecto secundario, dejes de tomarlo y/o averigües el porqué de dichos efectos no deseados. Sea como sea, lo mejor que puede pasarte es que tu organismo pueda beneficiarse de este increíble cannabinoide!

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